¿Cuántos días necesita Minca?
En el Cacao Cultural cuelgan una pantalla improvisada un viernes a las seis y media y ponen las sillas del lugar en filas que no alcanzan a ser filas. Caben quince personas, si nadie se mueve mucho. La entrada incluye una copa de vino. Al fondo venden cerveza y algo para picar.
La película la escogió uno de ellos, que es cineasta. Nunca es la película que uno esperaría en un pueblo de montaña.
Cuando termina, nadie se levanta de inmediato. Alguien dice algo sobre el final, otro no está de acuerdo, la conversación se estira media hora más de lo que la película duró. Al día siguiente, uno de los que estaba ahí pregunta en la recepción si puede quedarse una noche más.
Esa es toda la respuesta que tengo, pero necesita el resto del texto para entenderse.
Si viniste a recorrer, tres días
Voy a decir algo que no vas a leer en otra parte: Minca no da para mucho.
Si llegaste con la lista de lo que hay que ver, la agotas rápido. Río, cascada, café, atardecer, un par de restaurantes buenos. En tres días ya viste todo eso con calma. El plan aquí no es variado, y estirarlo a cinco no lo hace más profundo, solo lo hace más lento.
Hay gente que llega convencida de que con un día basta, porque otro viajero se lo puso en la lista como parada obligatoria. Suben a las once, preguntan cuánto se demora la cascada, a las cuatro van bajando. Vieron una cascada. Es cierto que vieron una cascada.
Los he visto quedarse tres. Not porque descubrieran más sitios, sino porque el segundo día dejaron de contarlos.
Si no viniste a recorrer
Hay otro viajero acá y no es el común.
Llegan sin agenda, se quedan dos noches, alargan a la tercera, siguen a Palomino. Dos días después están de vuelta preguntando cuánto costaría la semana. No vinieron de vacaciones. Ya estuvieron en Perú, llevan seis meses rodando de pueblo en pueblo buscando dónde parar un rato.
Esa gente no regresa por la cascada. Ya la vio.
Lo que no aparece en las listas
El Cine 40 no está en ninguna guía. Tampoco la conversación después.
Y esa es más o menos la lógica de todo lo que hace que alguien extienda: no se puede poner en una lista, porque no es un sitio, es una noche específica con la gente que apareció esa noche. Nadie puede prometerte eso. Yo tampoco.
Lo que sí puedo decir es que quien lo encuentra deja de preguntar cuántos días necesita Minca.
Un día
Se puede. Sale desde Santa Marta en mototaxi o en colectivo, cuarenta y cinco minutos si la vía está bien, más si llovió fuerte los días anteriores.
Con un día alcanza para una cascada, almuerzo en el pueblo y bajar antes de que oscurezca. Marinka y Pozo Azul quedan en direcciones distintas saliendo del pueblo, así que con poco tiempo escoge una. No se hacen las dos en una tarde.
Lo que no cabe en un día: las mañanas. Los pájaros se mueven entre las cinco y media y las ocho, y ese es el argumento real de Minca contra cualquier otro destino de la costa. Si subes a las once ya se acabó.
Tampoco caben las fincas de café que están arriba, ni nada que implique más de dos horas de camino.
Dos o tres noches
Es lo que hace casi todo el mundo y funciona.
Día uno se va en llegar, instalarse y no hacer nada. No es tiempo perdido; es el día en que el cuerpo entiende que aquí se camina más lento porque hace calor y hay pendiente.
Día dos suele ser el día largo: café o cascada, o ambos si se organizan bien. Las fincas de café reciben en la mañana. La Victoria, que es la que más gente conoce y todavía muele con maquinaria hidráulica antigua, trabaja solo con reserva previa. No subas a ver si te reciben.
Día tres es el que cambia según quién seas. Los que madrugan a ver pájaros salen antes del amanecer. Los que no, desayunan largo y bajan a media mañana.
Los Pinos es subida real, no paseo. Caminando son tres horas de ida y tres de vuelta, y hay dos rutas: una por Marinka y otra subiendo por la carretera que va hacia Pozo Azul. Se puede llegar en moto casi hasta arriba, y mucha gente lo hace.
Si quieres cascadas que no estén llenas, Cascada Escondida y Cascada El Jaguar son las otras dos. A ambas se llega caminando y ese es justamente el filtro: se ganan con las piernas, y por eso hay menos gente arriba.
Si vas o vienes de Ciudad Perdida
Este es el uso de Minca que casi nadie explica y es de los más frecuentes.
Antes del trek, Minca sirve para agarrar tono. La caminata a Teyuna son mínimo cuatro horas diarias con calor y pendiente, y el primer día es el que quiebra a la gente. Subir al Mirador 360 o hacer una de las rutas largas de acá, dos o tres días antes, cambia por completo cómo se siente esa primera jornada. No te vuelve atleta. Te evita el shock.
Después del trek, Minca sirve para lo contrario. Los que bajan de Ciudad Perdida llegan con las piernas que no las aguantan, y el pueblo tiene lo que necesitan: fresco, río, comida y nadie apurándolos. Dos noches acá al bajar es de las mejores decisiones de itinerario que se pueden tomar en esta zona.
Y una cosa práctica que se agradece: no cargues los treinta kilos. En Santa Marta, Casa Bonita guarda equipaje pesado a buen precio mientras haces el trek; también tienen habitaciones con baño, nevera y cocina compartida, muy limpias, y Claudina atiende bien. Acá también guardamos. Lo que sirve en Ciudad Perdida cabe en una mochila pequeña; el resto solo pesa cuatro horas diarias.
Cinco días o más
A partir del cuarto día se abre otra cosa, pero solo si dejas de perseguir sitios.
Cerro Kennedy es lo que aparece cuando la gente busca más. Está a unos 3.000 metros y desde arriba, con suerte y con el cielo limpio, se ven los picos nevados. La mayoría lo hace saliendo de madrugada en moto y volviendo el mismo día, o durmiendo arriba para ver el amanecer. No es una caminata de guía turística: hace frío arriba, hay que llevar ropa, y el clima decide.
Paso del Mango está del otro lado y casi nadie va. Menos gente, más río.
El resto de los días largos no se llenan con actividades. Se llenan con conocer a alguien, volver al mismo restaurante tres veces, entender cómo funciona el pueblo.
Y con el río. Bajar al agua a media tarde, quedarse hasta que enfríe, subir cuando ya prendieron el fuego. Eso no es un plan, es lo que pasa cuando dejas de tener plan.
Hay también quien viene por otra cosa. La Sierra tiene una tradición de medicina que no empezó con el turismo y sigue funcionando por fuera de él. Esa gente no pregunta cuántos días necesita; llega con una fecha abierta y se acomoda a lo que encuentra. No es el viajero común y este texto no lo va a orientar, porque quien busca eso ya sabe a quién preguntarle.
La luz
Se va sin avisar y sin horario. Puede ser un rato o puede ser buena parte de la tarde, y aunque estas últimas semanas ha estado más estable, sigue siendo el reto de vivir acá.
Para el que está de paso funciona distinto. Sin luz no hay pantalla, y lo que queda es salir a caminar, meterse al río, conversar con desconocidos. Más de un huésped ha tenido su mejor tarde acá por culpa de un apagón.
Lo que sí conviene: batería cargada, linterna o la del teléfono, y algo de efectivo encima, porque sin luz los datáfonos no sirven.
Lo práctico, sin adornos
Pagos. Casi todo el mundo en Minca recibe tarjeta. La mayoría usa Bold, un datáfono que funciona desde el teléfono, y entre locales se mueve Nequi. La idea de que hay que subir con todo el efectivo desde Santa Marta circula en blogs que nadie actualizó. Dos advertencias reales: el fee de tarjeta va del 5 al 8 por ciento y en algunos lugares te lo trasladan, y sin electricidad no hay punto de venta.
Cajeros. Hay dos en el pueblo. Uno está en la encrucijada que sale hacia Pozo Azul. Pueden quedarse sin billetes en temporada alta.
Cómo subir. Los colectivos salen del mercado de Santa Marta cada media hora, de siete y media de la mañana a cinco y media de la tarde. El mototaxi es más rápido y sale cuando tú quieras. Un carro particular sube sin problema hasta el pueblo; de ahí para arriba, muchos caminos son solo para moto o 4x4.
Equipaje. Si vienes o vas para Ciudad Perdida, deja lo pesado guardado. Casa Bonita en Santa Marta lo guarda barato, y acá también se puede.
Jején. Pica más que el mosquito y aparece al atardecer cerca del agua. El repelente de farmacia normal ayuda poco. Ropa liviana pero larga a partir de las cinco.
Clima. Mañana despejada, tarde con neblina o aguacero, sobre todo entre abril y noviembre. No es mala suerte, es como es la montaña acá. Planea lo largo para la mañana.
Altura y temperatura. El pueblo está a 650 metros. Es fresco comparado con Santa Marta, no frío. Arriba, a partir de los 1.500, sí necesitas manga larga en la noche.
Internet. Funciona en el pueblo y falla arriba. Si vienes a trabajar, pregunta antes de reservar en lugar de asumirlo, y ten en cuenta los cortes de luz.
Temporada. Diciembre a enero y Semana Santa el pueblo se llena y los precios suben. Los caminos a las cascadas se hacen fila.
Tres días si viniste a ver Minca.
La pregunta de cuántos días es la pregunta de qué viniste a hacer, y casi nadie la responde antes de llegar.
Escrito desde Entre Río y Fuego, dos habitaciones sobre el río en Minca.
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